Nosotros

¿Quiénes somos?

En1947, don Julio y doña Oralia Díaz de Piedra Santa maestros de educación, emprendieron un sueño que consistía en atender la necesidad de la comunidad docente ante la ausencia de materiales didácticos. Nuestro fundador, don Julio Piedra Santa, comenzó a formarse como ilustrador didáctico en su paso por el Instituto Nacional Central para Varones. Es así, con esta habilidad de dibujante innato,  como comienza a trazar, a mano, mapas geográficos que doña Oralia y él mismo empleaban en sus clases. Ambos observaban como otros docentes, muchos de ellos compañeros de trabajo, se interesaban vivamente por estos mapas. Esto les permitió identificar la oportunidad que les permitiría proveer de materiales didácticos, sencillos y accesibles, a otros maestros. Es así como se lanzan a producir y vender sus propios materiales. Ante esta enorme necesidad ambos buscaban proporcionar a los educadores los mejores recursos para trabajar en el aula.
Es así como el sueño se hace realidad. La mágica combinación del ingenio creador de don Julio quien producía y plasmaba en papel su obra y las excelentes habilidades administrativas de doña Oralia.
En un inicio, vendían sus materiales directamente a las escuelas, pero el deseo de hacerlos llegar a más gente los impulsó a ofrecerlos en las librerías de la época. Éstas no consideraron interesante o rentable vender artículos que costaban unos pocos centavos y rechazaron los materiales. Este rechazo motivó a los esposos Piedra Santa a abrir su primera librería.
El haber sido maestro y haber sufrido en carne propia la ausencia de herramientas pedagógicas motivó a don Julio Piedra Santa a crear la primera industria de material didáctico en el país innovando con ello la calidad de la educación. La calidad y accesibilidad en sus materiales,  lograron la inmediata aceptación de maestros, alumnos y padres de familia.

Años más tarde, los esposos Piedra Santa incursionaron en el campo de los libros de texto al publicar la serie de libros de enseñanza del inglés, del autor Sáenz Rojas; después
vendría la línea de textos literarios, las obras de Virgilio Rodríguez Macal, Pepe Milla, Adrián Recinos y muchos otros valiosos escritores.
El rigor y el cuidado que nuestros fundadores tenían en cada material elaborado hizo que fueran altamente reconocidos hasta convertirse en una tradición educativa en el país.
Años más tarde su legado continua facilitando el trabajo de miles de maestros y agilizando el aprendizaje de los niños creando un puente entre el educador y el educando.